sábado, 15 de agosto de 2009

Día de locos.

Hola a todos!, se viene esta vez otro post, el cual tal vez divierta mucho por las cosas sucedidas acontinuación.
Bien, todo comenzó alrededor de las 6 de la mañana, tube que levantarme rápidamente de mi ya mencionada venerada camita e irme hacia el frío, aunque debo reconocer que no hacía tanto.
7 con 15 minutos, ya me dirigía junto a mi mamá hacia otra audiencia, en la que como siempre, mi padre no iría, ya que fue notificado, y sencillamente no quiso ir y se acabó.
Eran las 8 en punto de la mañana, mi cuerpo necesitaba con suma urgencia un poco de descanso, ya que me dolía increíblemente, no como el pasado martes, pero si. Mi mamá y yo estábamos seguras de querer renunciar, yo porque sencillamente estoy arta de ir a un juicio en el que no se va a hacer nada de nada, pero al menos marcha ahora creo y mi mamá porque no tiene la plata como para hacernos un examen particular, ya que el instituto médico legal ha tenido diversos problemas de corrupción y demaces, por lo que el examen salió increíblemente malo, dando como resultado el que ya se imaginan.
Bien, estube allí hasta las 10 y media de la mañana hasta que salimos de allí, finalmente, luego de que nuestra abogada nos convenciera de seguir adelante, porque el caso ya está en nuestras manos.
11 con 45 minutos: ya me dirigía a la u para ir a la ayudantía más FOME de todas, aunque el profe es un osito y más tierno qu la cresta, su clase es muy aburrida, así que aproveché de tomarme una botella de Cocacola para evitar mi sopor, hasta que nuestro querido pollito (mi generación le puso así por lo quemado que es el pobre, sy hasta ya se parece a mi!), hasta que nos hizo escribir algo sobre un artículo, el cual leí así que me gané un punto completito para la siguiente evaluación, ¡si!.
1 de la tarde: fui al piane donde más tarde me juntaría con un amigo para acompañarlo a una entrevista de trabajo en una editorial, y hasta ese momento, todo marchaba como reloj, dando motivo a mi cansancio no al decaimiento que sentía porque claramente me estaba enfermando otra vez. Fuimos a almorzar al fin al comedor de humanidades junto con la Vale hasta que nos encontramos con unos gringos, mientras yo luchaba con un pedazo de bistec que se negaba a ser cortado de la forma que debe ser, para colmo de males, me llamó una amiga y havlamos por largo rato, hasta que claramente la comida se me enfrió al punto de comerme el resto helado, pero ¿Qué iba a hacer?, y claro, jamás pensé que me costaría caro, créanme que ni siquiera pasó por mi mente.
OK, me mantuve en perfecto estado, hasta la reunión con la gente del nuevo programa de radio (el programa de la ponti que vamos a hacer con el mismo amigo), donde me empecé a sentir extraña, una sensación de mareo y náuseas comenzó a imbadir mi pobre cuerpo y a hacerme sentir molesta, pero como siempre, no pesqué- se me va a pasar- pensé, pero, ¡que creen!.
Bien, seguí adelante, y a medida que pasaba el tiempo, la sensación se hacía cada vez más insoportable, además del cansancio que ya sentía. En el metro, esto ya iba en progreso, hasta que llegué al lugar donde suelo juntarme con mis amigos y ya para entonces, no me podía mantener en pie, pero nunca pensé que una inofensiva ahuita de hierbas agrabara el problema. Una vez salí del lugar, ya ni siquiera tenía el ánimo para hablar, tenía tantas pero tantas náuseas, que apenas podía controlar mi estado y por si eso fuera poco, a otro amigo se le perdió la villetera con todos sus documentos. En otras sircunstancias, lo habría apoyado y escuchado, pero ya no podía aguantar más la espantosa sensación de mareo que me imbadía.
Así, avanzamos hasta el metro, claro, sin antes aguantar una nueva discusión entre dos amigos, quienes siempre pelean. Luego de mucho discutir, al final decidí no ir a ver a otros amigos y a su guahuita, me moría por ir, y mis amigos también, pero sabía que no era capaz ya a esas alturas. Al final decidimos ir todos a mi casa, porque tenían miedo de que me sintiera peor en el camino y nadie estaría con migo allí. Caminamos hasta el metro, camino que se me hizo increíblemente largo y torturante, mientras mis amigos aceleraban el paso y casi me arrastraban con ellos. Yo en tanto, en mis adentros, pedía por favor que fueran más lento. Llegamos por fin, y pedí que no nos fuéramos todavía, quería un minuto de descanso para que al menos, la asquerosa sensación de querer vomitar se fuera y tuviera ánimo para continuar, pero las insistencias de un amigo al final, me hicieron retomar el rumbo.
Seguí mi camino junto a ellos, mientras me rodeaban y caminaban cerca de mi porque pensaron que me desmayaría o algo así.
Nos subimos al fin al bagón y me senté con la ayuda de una amiga, ya que yo temblaba y apenas podía estar en pie. Íbamos cerca de la estación los leones o Pedro de Valdivia, creo, cuando pasó al fin. Agarré la volsa con fuerza, la que me había pasado mi amiga y vomité todo lo que pude vomitar en pleno metro, en un incómodo silencio y ante la mirada de toda la gente, y peor aún, frente a mi había una señora y la salpiqué, por lo que ella se paró, yo no se si enojada o qué, pues yo simplemente quería vomitar todo y sentirme mejor de una vez. Quedó la pura cagá con el suelo y mi ropa, con el jean, polerón y chaqueta respectivamente, todo vomitado. Me sentí pésimo después, ya que salí del bagón luego del espectacular regalito dejado con la volsa repleta de vómito ante la vista de toda la gente. Quise morir de vergüenza, quise esconderme, salir corriendo, no se, cualquier cosa!, pero no quería estar ahí, y menos con esa volsa. Quería deshacerme luego de eso, y busqué con insistencia un vasurero, y para colmo todos querían ayudarnos y yo sólo quería que se fueran, ¿no había sido demasiada vergüenza ya?. Todo era terrible, la sensación en la garganta, el saber que olía a vómito, si de hecho si no hubiese sido por una amiga que me afirmó el pelo creo que también me lo hubiera manchado con aquella cosa.
Lo único que quería, era llegar a mi casa y recostarme hasta que todo se me pasara.
Llegué al fin, sintiéndome un poco mejor, o al menos, no tan mal como me sentí en el metro, sin saber que no era la única enferma.
Mi hermano estaba en las mismas que yo, mareado y con náuseas al igual que yo, hasta que al cabo de unos minutos, él también vomitó mientras yo estaba recostada en mi cama sintiéndome pésimo también.
Pero el asqueroso infierno no termina allí, pues en la noche las náuseas seguían incomodándome, por lo que me levanté en la madrugada y vomité otras 2 o 3 veces más.
Que terrible, que infierno, lo peor, pero ahora gracias a Dios me siento mejor y creo que mi hermano también, somos supervivientes de guerra!
Y con este increíble yuyínico post, me despido, nos vemos, bye!

4 comentarios:

laque afirmo el pelo dijo...

linda,estoy segura de ke todos esperamos que te pongas mejor? no sera porsy?...ai no ke espanto!... entre tanta cosa como que yo tb me medio puce mal
jaaja bueno ponte bien linda estamos en contacto... y o si! el merito de afirmar el pelo es mio solo mio de mi. kariños guapa, y ya sabes cuando te pongas mal y rekieras de un asujetapelos,ya estoy yo!

Remus Albus Vel dijo...

Jaajaja sujetapelos! suena como un insultoo!
Mis zapatos también afirmaron algo tuyoo y sólo me di cuenta al llegar aa casa! Pero, linda, yo te entiendo muy bien, porque vomitar es realmente lo peor! mejórate mejórate, mira que hay mil cosas que hacer!
Por cierto, cuándo actualizas tus escritos?
Nos vemos!

Unknown dijo...

hoa hoaaaaa!, q horror!, de verdad que horror!, pq perdí todo control sobre mi ese día!, pero bue......,al menos se quedaron ahí con migo acompañándome y lo agradezco por montones. para mi querida amiga sujeta pelo.........., jajajajajajajajaajaj! q risa!, si, creo que remus tiene razón suena como insulto, pero la idea es re chora. perdón si vomité a alguien, la verdad se me escapó de todo control y no pude evitarlo.
querido remus, creo q este fin de semana tal vez actualice ya que creo q será uno de los pocos, ya que la u después te ataca y ataca con puras pruebas. Siiiii, vomitar es lo peor!, ya lo debes saber tú, no?, jajajajajaja esta vez me tocó a mi!, creo que hubo más de un davnificado, me pregunto si la señora se habrá enojado, bn, con que no me la vuelva a encontrar no más, jjajajajajaajjaja!. bien pues, aquí se acaba esto y nos vemos, ye!

adivina? dijo...

Hola.... soy la señora que has vomitado y quería decirte que....
nonon soy syo, remus, siempre yo.
Linda, filo, a cualquiera le puede pasar y claro que yo lo sé, si ahora me dicen el volcán. imagínate qué vergüenza! y no es precisamente por mi calor y fuerza!
Cariños!